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Besugo con Cítricos al Horno y … {Sorteo Express}

Besugo con Cítricos al Horno y…Sorteo Express

Bueno, ahora sí…. Ya estamos en diciembre y en puertas de la Navidad, ayyyy que ganas!!! Una de mis épocas favoritas del año, por eso os traigo el post que os había prometido con un sorteo navideño muy especial!!!! De esos que, el premio más que ser un capricho de los que nos gustan, pues es un regalo que nos va a venir muy bien para estas fechas que se avecinan en las que estamos con ganas de sentarnos con la familia y amigos en torno a una mesa y de compartir lo que más nos une…..una deliciosa comida!

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Penne con Salsa Ragú {alla bolognese}

Penne con salsa Ragú

Por aquí estoy de nuevo, ayyy cuanto he tardado, lo sé, de verdad que intento no tardar tanto, pero sigo con el ordenador a medio gas, lo cual no ayuda …  Y, además voy de cráneo con mil otras cosas que llevo entre manos….. Y que ya os iré desvelando pues a pesar de que me tienen muy liada, me hacen muchísima ilusión!

La receta que pensaba traer hoy se suponía que iba a ser dulce, según mis planes ….Y además con chocolate! Para agradecer a Chocolates Valor el maravilloso estuche repleto de muchas de las variedades de chocolate de ésta firma (lo cual agradezco igualmente de corazón!!) …. pero como …. “una propone y Dios dispone” y la ley de Murphy existe, (si, existe!!) pues no ha podido ser! Así que queda pendiente para muy próximamente una deliciosa recetita dulce y de chocolate, que ya sé que sois muchos los chocolateros que me seguís!!

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Potaje Ligero de Alubias Blancas

Potaje de Alubias Blancas

Uy que frioooo!!!! La verdad es que, no sé vosotros, pero a mi se me ha metido este frío húmero en el cuerpo y no hay forma de sacarlo! La verdad es que vivo en un sitio privilegiado, pues las temperaturas y el clima en general es muy agradable todo el año, pero al estar delante del mar, la humedad se nota, tanto en pleno verano cuando el calor aprieta, como ahora que rozamos nuestras temperaturas más bajas…así que me apetece comer calentito!

Pero dicho esto, también tengo que deciros que en casa soy bastante estricta con lo del menú variado y la dieta mediterránea para todos. Los peques están en edad de crecer y me gusta que aprendan a comer sano y de todo…Cada día cuando les sirvo la comida me van preguntando “..mamá esto es sano?…vale, pues entonces nos acabamos el plato…”  Jajjajaj! Y el pequeño va repitiendo como un loro todas mis frases (solo que cambiando los contextos, claro): “…niñas (a sus hermanas) esto es verdura y pone la piel suave así que hay que comérselo todo…” Me parto de risa con sus conversaciones en la mesa mientras comen!

Potaje de Alubias Blancas

En casa comemos legumbres una y en ocasiones, hasta dos veces a la semana, nos encantan todas ellas y, tanto en verano, como en invierno preparadas de las muchas maneras que hay, están deliciosas! Lo interesante es alternar entre las lentejas, los garbanzos y las alubias para no cansarse. Hoy os quise traer una receta, que es sencilla y muy ligera, ya que no lleva grasas (a parte de un trocito de chorizo para dar sabor) pero sí gran variedad de verduras lo que enriquece el sabor de la alubia. Esta es la preferida de mis peques, un día la comen así tal cual y cuando me sobra, lo guardo para otro día servírselo con arroz y les pirra!

Hay muchas recetas parecidas y la mayoría llevan morcilla, tocino, huesos, carne de ternera…. Bueno, en casa mi madre siempre nos hizo este potaje solo con chorizo pues era más una comida de diario y no quería que fuera pesado…pero otro día os traeré la receta de la típica “berza” de Cádiz, que es la que solemos comer en invierno los fines de semana y es ahí donde sí que incluyo la morcilla, el tocino de papada, la manita y el magro de cerdo…deliciosa. Pero eso será otro día!

Potaje de Alubias Blancas

Antes de despedirme hasta el próximo post, os quería agradecer la respuesta masiva que tuvo el post de la semana pasada en la que celebraba el primer cumpleaños del blog, con vuestros preciosos comentarios conseguisteis emocionarme y con vuestra avalancha de visitas, dibujar una sonrisa en mi cara que aún dura!!! De verdad muchísimas gracias por vuestro apoyo y por estar siempre ahí! Me hacéis muy feliz en estos difíciles momentos que atravieso por diversos motivos, así que gracias, gracias y mil veces gracias!!!

Potaje Ligero de Alubias Blancas

El tiempo de cocción de la alubia dependerá de la dureza del agua de la zona donde residís. Puede variar entre 1h y 15 min. a 1h y 45min, con lo que no os quedará otra que tener paciencia y esperar a que se os pongan blanditas. Aunque también podéis utilizar las ollas rápidas o las clásicas de presión en las que vuestros tiempos se verán muy reducidos. Yo os tengo que reconocer que aprendí cuando aún era muy joven a utilizar la olla a presión y desde entonces no sé vivir sin ella. Este plato y todos los demás con legumbres siempre los cocino así y claro, mis tiempos de cocción se reducen en este caso de las alubias a 14 min.!! Es genial, sobre todo cuando con peques en casa, dispones de poco tiempo.

Ingredientes:

  • 400 gr. de alubias blancas
  • un trozo de chorizo de guiso (yo uso uno de buena calidad -gallego o de León-)
  • 1 tomate
  • 1 cebolla
  • 2 pencas pequeñas de apio
  • 2 ó 3 zanahorias
  • 1/2 cabeza de ajo
  • 1 pimiento verde
  • 1 cucharada de Pimentón dulce
  • Aceite de oliva
  • Agua

Preparación:

Comenzamos poniendo la noche anterior, las alubias en un bol a remojo en agua fría, recordad que al menos estén unas 8hrs. Al día siguiente, una vez escurridas, las pondremos en la olla o cazuela donde vayamos a guisarlas, las cubriremos de un agua limpia y esperamos a que rompa a hervir. Veremos que sueltan una espuma blanca, tendremos que “desespumarlas”, para ello las escurrimos bien y volvemos a ponerlas en la olla y cubrimos de nuevo con agua fría, dos dedos por encima de las alubias (si es en olla rápida no pondremos tanta pues durante la cocción casi no pierde vapor).

Lavamos y troceamos la verdura y la añadimos a la olla junto con la media cabeza de ajo, introducimos también el chorizo y la cucharada de pimentón. Añadimos ahora el chorro generoso de aceite de oliva. Tapamos la olla y dejamos a fuego medio unos minutos a que empiece a hervir, entonces es cuando hay que “asustar”  las alubias, esto es  para que la piel no se rompa. Para ello simplemente añadimos un vasito de agua fría para cortar el hervor. Si la vamos a hacer en olla express, ahora taparíamos y contaríamos unos 14 min. (dependiendo del tipo de olla). Si no,  esta operación de “susto” habría que repetirla al menos un par de veces más durante la cocción en cazuela normal.

Dejaremos nuestra cazuela a fuego lento “chup-chup” como se dice popularmente, moviendo de vez en cuando para que con el almidón de la alubia, nuestro guiso vaya espesando, siempre con mucho cuidado y suavidad para intentar no romper las alubias.

Una vez veamos que la verdura (pero no toda la cabeza de ajo) ya está tierna, podemos ir sacándola con cuidado a un pasapuré y la pasamos, volviendo a añadirla a la cazuela. Este paso lo haríamos al final si nuestro guiso está hecho en olla express. Yo siempre lo hago con todos los guisos de legumbres, así los peques no me apartan “los trocitos de verdura” y, sin darse cuenta se los comen igualmente.

Con nuestra cazuela tapada dejamos que se terminen de hacer durante el tiempo que sea necesario. Y es ahora que finalmente añadimos la sal, ya que no me gusta ponerla al principio pues la legumbre tiende a endurecerse.

Si necesitamos que el caldo espese un poco más, simplemente lo ponemos a fuego medio destapado a que hierva unos minutos e incluso le podemos añadir una cucharada de las mismas alubias trituradas.  Igualmente, os tengo que decir que a nosotros en casa, este tipo de guisos nos gustan más hechos de un día para el otro! Ese reposo les da una textura y un sabor delicioso. Espero que os guste!

Potaje de Alubias Blancas

Risotto de Calabaza y Maíz para Cuquin Magazine

Aquí estamos, todavía con la resaca de la emoción por el lanzamiento de Cuquin Magazine….Ha sido impresionante la respuesta recibida, tanto en la revista, por número de descargas, como aquí en el blog!!!… Hemos batido récords por número de visitas, pero lo mejor…Tenemos nuevos amigos que nos acompañaréis a partir de ahora, aquí en nuestro rinconcito. Que ilusión y cuanta emoción sentimos! No sabéis lo que significa para un blog que todavía no tiene ni un año, el poder contar con todos vosotros ahí, con nosotros, apoyándonos, siguiéndonos…. Además,  nuestra colaboración en la revista digital Cuquin Magazine, dándonos ese toque para que toda esta historia bloguera tenga aún más sabor. Gracias, gracias y mil veces gracias!!!

Queríamos compartir con vosotros las fotos de esta recetita que hemos publicado en la revista y de la que estamos tan orgullosas. Este Risotto de Calabaza y Maíz es un plato cremoso y suave, sano y delicioso (receta en Cuquin Magazine Food & Photography). Ideal para inaugurar el otoño que por fin parece que este fin de semana se instalará entre nosotros…ya apetece!!!

Deseamos que os inspiren estas texturas y colores otoñales y que os dejéis llevar por  los aromas que en esta época del año nos abrigan y acogen como anticipo del invierno. Mmmmmm … podéis imaginar la chimenea con su cálida luz…y desde la cocina, nos llega un olor suave y cálido que deliciosamente nos despierta los sentidos….. Esperamos de corazón que os guste!

 

Un suave y delicioso risotto que además de fácil de hacer, es un plato saludable, cargado de fibra y beta-carotenos. Acompañado por una ensalada verde, hacen el menú perfecto para una comida de medio día en esta época del año, en la que las calabazas en todas sus variedades, adquieren su máximo esplendor.

 

Risotto de Calabaza y Maíz 

 

Ingredientes (para 4 personas):

  • 1 cebolla picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 30 gr de mantequilla
  • 2 cucharadas soperas de aceite de oliva
  • 225 gr de arroz (especial para risotto: arborio o carnaroli)
  • 300 gr de puré de calabaza
  • Pizca de azafrán
  • 850ml de caldo vegetal
  • Unas hojitas de salvia fresca picada
  • 100 gr. de maíz dulce (puede ser congelado)
  • 150 gr. de Parmesano recién rallado

Para el caldo vegetal:

  • 2 ó 3 ramitas de apio
  • 3 zanahorias
  • 1 patata
  • 1 puerro

Preparación:

  1. Para empezar, si no disponemos de caldo, podemos empezar haciéndolo y poniendo la calabaza troceada también en el agua con las verduras para después poder triturarla a parte junto con las zanahorias y obtener así el puré que necesitaremos para el risotto. Si no, sencillamente ponemos la calabaza, cortada por la mitad y envuelta en papel de plata durante una hora y media aproximadamente en el horno, para extraer después la carne y pasarla por la batidora; o como otra opción se puede hacer al vapor y triturarla.
  2. En una olla arrocera, preferiblemente de hierro fundido, pondremos la mantequilla con el aceite y sofreiremos la cebolla y el ajo picados hasta que estén transparentes durante unos 5 min.
  3. A continuación se añade el arroz, las hojitas de salvia picadas, el puré de calabaza y mareamos durante un par de minutos más.
  4. Añadimos ahora la pizca de azafrán y un cuarto del caldo y cocinaremos a fuego medio. Remover constantemente hasta que éste se haya absorbido antes de volver a añadir otro tanto de caldo. Así hasta que vamos viendo que adquiere una textura cremosa.
  5. Junto con el último cuarto de caldo añadiremos el maíz y sal pimentamos a gusto. Una vez se haya absorbido bien (mas o menos en total habrá estado unos 25 min.) añadiremos el queso rallado, dejaremos reposar unos minutos antes de servir.

Sugerencias:

En vez de queso Parmesano, se puede utilizar también queso mozzarella para darle una textura más cremosa.

Albóndigas Caseras

Albóndigas Caseras con Salsa

A pesar de que la semana pasada pensábamos que ya había llegado el otoño (no por fechas sino por clima)…parece ser que aquí en nuestra zona, el “veranillo de los membrillos” se resiste a marcharse! Seguimos teniendo sol y altas temperaturas para estas fechas…así es que seguimos disfrutando de las actividades al aire libre, los aperitivos en la playa (hoy domingo hemos disfrutado de uno colosal!), los paseos en bici al atardecer y todo lo que se nos ocurre con los peques para aprovechar estos últimos coletazos veraniegos.

Albóndigas Caseras

Lo que sí es cierto, es que al caer la tarde refresca y ya apetece abrigarse un poco. Empezamos a pensar en recetas que nos inspiren la llegada del otoño, los platos calientes, la verdura de temporada, los aromas a laurel y tomillo…mmmmm….el olor a esos platos de cuchara que tanto nos gustan, los guisos, el caldo casero… que ganas tenemos ya del cambio de estación!

Esta recetita que hoy os traemos es habitual en casa, de las recetas de mamá que siempre echas de menos cuando estás fuera, sencilla y de sabores de toda la vida…a los niños les encanta pues, lo de hacer “barquitos” de pan en su salsa es lo más!! …y a nosotras las mamis también, ya que el alimento está asegurado, al llevar carne y verdura. Un delicioso plato completo y nutritivo para empezar a coger ideas!

Albóndigas Caseras con Salsa

Albóndigas Caseras

Esta es de esas recetas que en casa, cuando somos muchos los domingos a comer, se preparan de toda la vida y no queda ni una!!! Nosotras por la influencia de Patri en la cocina hemos utilizado un vino fino de la tierra (marco de Jerez) para la salsa, pero podéis utilizar cualquier vino blanco que tengáis a mano. Aquí os explicamos como hacer las albóndigas, o sea las bolitas de carne, pero también podéis comprarlas ya hechas a vuestro carnicero habitual, que en la mayoría de los casos son buenísimas y generalmente recién preparadas. También podéis prepararlas en casa y congelarlas previamente pasadas por harina, así solo tendréis que freírlas y realizarles la salsa en el momento que lo necesitéis. Lo de pasarlas por harina, también va a gustos, ya que hay  quien las prefiere pasadas por pan rallado.

Ingredientes ( para unas 24 albóndigas aproximadamente):

  • 1/2 kg de carne de ternera picada
  • Aceite para freír las albóndigas.
  • Ajo, perejil, miga de pan remojado en leche, huevo batido y harina (para las bolitas de carne)
  • 1 cebolla grande o 2 medianas
  • 2 ó 3 dientes de ajo
  • Perejil
  • Hoja de laurel
  • 1/2 vaso de vino Fino de Jerez
  • 1 cucharada sopera de harina
  • Guisantes y zanahorias (pueden ser congelados)
  • 800 ml  de caldo (vegetal o de carne)

Preparación:

Empezaremos aliñando y preparando la carne para elaborar las albóndigas, poniéndola en un bol sazonamos de sal y pizca de pimienta, le añadimos un diente de ajo y perejil muy picadito. Añadiremos también la miga de un par de rodajas de pan previamente remojadas en leche y escurridas, comenzaremos a mezclar y a continuación le agregaremos un huevo pequeño batido y terminaremos de amasar, recordar no amasar demasiado.

Hecha la masa, con las manos se hacen las bolitas del tamaño deseado, se pasan por harina (o pan rallado según el gusto) y se fríen en el aceite puesto en la sartén al fuego (también se pueden freír en la freidora, aunque se os puede oscurecer bastante vuestro aceite debido al huevo de las albóndigas) . Una vez bien doraditas se van colocando en una fuente y se apartan.

En una olla baja de hierro fundido (tipo arrocera), se echa aceite hasta cubrir el fondo (según tamaño de la olla) y se fríe la cebolla picada muy menudita. Mientras en un mortero se machacan los ajos con las hojas de una rama de perejil y se le añade sal. Una vez la cebolla está transparente y empieza a dorar se le echa la hoja de laurel y el contenido del mortero y se deja sofreír a fuego medio. A continuación añadimos la cucharada de harina y removemos para que ésta fría. Seguidamente añadiremos el vino y sin dejar de remover, un par de minutos más tarde agregaremos los guisantes y las zanahorias a trocitos.

Dejamos sofreír unos minutos y ya podremos volcar nuestras albóndigas, mareamos un poco más antes de añadirle el caldo que deberá de cubrir 2/3 de las mismas. Se corrige de sal si fuera necesario y se pone a fuego fuerte hasta que comience a hervir, seguidamente se baja el fuego se deja cocer suavemente con la olla destapada unos 10 minutos a que se consuma un poco el caldo y la salsa espese un poco.

Ya tendremos listas nuestras albóndigas, esperamos que os gusten. A la mesa y a disfrutar!!!

Albóndigas Caseras con Salsa

Tortillitas de Camarones

Tortillitas de Camarones

Ya estamos de vuelta! Después de las vacaciones de Semana Santa, la Pascua y la resaca de alegría por haber recibido nuestro primer premio, ya toca recetita nueva!! La verdad es que tanto Adela desde Tudela, como yo, desde mi querido Puerto de Sta.María, traemos las maletas llenas de buenos momentos con los amigos, la familia…los olores y los sabores, y como no, las recetas de nuestra tierra, esos platos tan típicos de allí que nos hacen soñar desde aquí. Hemos decidido daros uno cada una como recuerdo de estas vacaciones, así que hoy os traemos recetita andaluza, típica de Cádiz y en el próximo post tendréis la recetita navarrica!

Tortillas de Camarones

Para mí, es de esos platos que recuerdo comer desde bien pequeñita, mi padre nos llevaba a mis hermanos y a mi a coger camarones en las rocas de la playa de “La Muralla” con la bajamar… cubito y red en mano… a ver quien pescaba más! Después al volver a casa era justamente mi padre el que preparaba las tortillitas, yo tenía permitido ayudar lavando el perejil y picándolo, más adelante ya podía picar la cebolla y siendo aún no muy mayor, por fin papi me enseñó a hacerlas….según dicen en casa….pronto le robé el título, jajaja!!

Tortillitas de Camarones

Os contamos como dato peculiar de esta suculenta receta, que las Tortillitas de Camarones, según algunos gastrónomos, podrían tener 500 años de historia! y sitúan su origen en la Bahía de Cádiz. Hoy día, se sirven como tapa o aperitivo en bares y restaurantes de gran parte de Andalucía y es de los platos famosos de la provincia! Uno no puede ir allí y no pedirse unas buenas tortillitas!!

Tortillitas de Camarones

Tortillitas de Camarones

La verdad es que de esta receta hay varias versiones, unas con harina de garbanzo, otras con harina de trigo, otras con harina de pescado y otras que mezclan diferentes harinas! Vamos a daros la que se hace en casa de toda la vida. Es cierto que en algunos sitios las tortillitas las hacen con harina de garbanzo, y desde aquí animamos a las personas con intolerancia o  alergia al gluten que las prueben con esta harina, pero nosotros en casa siempre las hemos hecho con la de trigo mezclada con la harina “El Vaporcito” que es la especial para fritos que todos utilizamos allí pues además de no contener aditivos químicos está fabricada allí en El Puerto de Santa María! Pero cualquier harina gruesa especial pescado y fritos, vale.

Para todos aquellos que no encontráis camarones en vuestra zona, como por ejemplo nosotras aquí en Sitges! podéis hacerlas con gambas blancas o arroceras, que las tienen en casi todas las pescaderías, con un puñadito sería suficiente. El proceso es el mismo y solo que después de “asustarlas” con agua hirviendo, las pelamos y troceamos para hacer la masa con ellas. Bueno decir que estas tortillitas las podéis hacer de cualquier otro alimento que os apetezca, por ejemplo en el campo de Gibraltar son típicas también con espárragos verdes o tagarninas! Imaginación al poder!

Ingredientes:

  • 150 gr. de Camarones
  • 100 gr. de harina de trigo
  • 50 gr. de harina de pescado (porque es más gruesa)
  • 300 ml. agua (de cocer los camarones)
  • perejil picado en abundancia
  • 1 cebolla normal o  2 tiernas picadas
  • pizca de sal a gusto
  • chorrito pequeño de cerveza (truco!)

Elaboración:

Lo primero será poner el agua (300 ml) a hervir para “asustar” a los camarones, o sea una vez que el agua hierve se echan y se sacan, por que como son tan pequeños se cocerían, los pasamos por un colador y reservamos ese agua. Ya tendremos la cebolla picada, que puede ser cebolla normal, cebolla tierna o cebolleta como utilizamos allí; y el perejil picado también.

En un cuenco ponemos la harina de trigo y la de pescado, la cebolla picada, el perejil, los camarones y por último el agua donde se han hervido. Mezclamos bien hasta conseguir una masa casi liquida, corregimos de sal a gusto y ahora el toque maestro…un chorrito pequeño de cerveza, nada, pim pam, lo justo para airear la masa, para que después al freírla queden las tortillitas como encajes, llenas de agujeritos.

En una sartén ponemos abundante aceite y cuando esté bien caliente, con una cuchara sopera iremos repartiendo la masa haciendo una tortilla de cada cucharada (nos ayudaremos de la punta de la cuchara al verter la masa para extenderla suavemente en el aceite). Las primeras dos son para testar el aceite, nosotros en casa esas las tiramos, a partir de ahí vas friendo de dos en dos o de tres en tres según el tamaño de la sartén. A medida que vas friendo vas añadiendo aceite nuevo pues no conviene quedarse con poco aceite en la sartén ya que se quemarían los bordes y quedarían crudas por el centro. Nosotros las hacemos pequeñas porque nos gustan así, pero las pedéis hacer más grandes. Del tamaño que veis en las fotos (una cucharada por tortilla) salen unas 23  aproximadamente.

Tortillitas de Camarones

Y ya tenemos listas nuestras tortillitas! Os recomiendo ir comiéndolas a medida que se van haciendo pues como están buenas, es recién hechas y a ser posible servidas con un buen vino fino o manzanilla bien fresquita!

Tortillitas de Camarones

Papi, esta receta va por ti! Besitos!

Salsa de Tomate Frito Casero


Tomate frito

Llevábamos tiempo queriendo estrenar el apartado “Salsas” de nuestro recetario y que mejor forma que con un básico de nuestra gastronomía y un elemento importante en nuestra dieta mediterránea. El tomate, con muchísimas propiedades antioxidantes y cargadito de vitaminas A y C entre muchos otros componentes, es el rey de la huerta. A nosotras nos encanta en todas sus formas, que son muchísimas… así que allá vamos con la primera de muchas recetas con el tomate como protagonista!

Tomate frito

Una buena salsa de tomate frito casero siempre nos va a servir de base para cantidad de platos, es un comodín que os hará la vida más fácil, pues teniendo tomate frito en la nevera o incluso congelado, improvisar una comida de ultimo minuto es aún más sencillo.

Tomate Frito

Tomate Frito

Tomate Frito

La calidad de los ingredientes es decisiva para obtener una salsa de sabor intenso. La verdad es hay que reconocer que los tomates alcanzan su máximo sabor y mejor calidad en la época estival, pero hay trucos para poder disfrutarla todo el año.  A lo largo de los próximos meses os iremos dando algunas recetas que utilizan esta auténtica salsa como ingrediente principal de elaboración….arroces, pizzas caseras, pastas…

Tomate Frito

Tomate Frito

Tomate Frito

Nosotras elaboramos esta salsa mezclando dos tipos de tomates muy comunes pero con las mejores características para conseguir el mejor sabor y textura, el tomate maduro y el de pera. Nuestro truco para cuándo los tomates en invierno ni tienen color ni tanto sabor, es añadirle una lata de tomate natural triturado (400 gr) a la vez que se fríe el tomate natural, de ésta forma nuestra salsa adquiere mejor color, textura y sabor. Cuándo los tomates están en temporada no es necesario, a menos que quieras sacar mayor cantidad de salsa.

Salsa de Tomate Frito Casero

Ingredientes:

  • 3 kgs de Tomates (mitad maduro y mitad pera)
  • 2 Pimientos verdes (los alargados de freír)
  • 4 Cebollas blancas
  • 200ml de  Aceite de Oliva Virgen Extra
  • Pizca de azúcar
  • Puñadito de sal (cucharada sopera)

Preparación:

Lo ideal para esta receta sería poder hacerla en una cazuela de barro,  os animamos a los que tengáis cocina de gas a probar, pero como la mayoría de las cocinas de hoy son placas vitrocerámicas o de inducción, nosotras utilizamos una cazuela baja de fundición (Valira) de 28cm,  que también dan muy buen resultado.

Troceamos la cebolla y el pimiento (éste último es un ingrediente opcional pues sabemos que hay gente que no le gusta), no hace falta que sean trozos muy pequeños. Ponemos la cazuela con el aceite al fuego medio-alto (nivel7) y una vez caliente los añadimos y empezamos a sofreír, removiendo de vez en cuando para que fría por todas partes. Mientras trocearemos el tomate, igual que lo anterior en trozos relativamente grandes (4 ó 5 gajos cada pieza) y lo reservamos en un cuenco.

Una vez el sofrito a tomado un color tostado, añadimos el tomate y vamos removiendo cuidadosamente hasta que queda todo bien mezclado. Ahora sin reducir el nivel del fuego dejamos que el tomate suelte todo el liquido sin dejar de remover. Pasados unos 5 ó 7 minutos bajamos el fuego a nivel 3, añadiremos la sal y el azúcar (éste último para corregir la acidez del tomate) y dejamos que vaya friendo removiendo cada tanto con una cuchara de madera para que el tomate vaya quedando disuelto.

Una vez pasada una hora, ya puedes apartar cuándo quieras, ya que tampoco quieres que el tomate caramelice. Ahora lo pasaremos por el “pasapuré” para retirar las pepitas y pieles. Et voilà, lista para ser utilizada de mil maneras….o simplemente mojando en ella un buen pedazo de pan!

Tomate frito

Esperamos que os guste!